El jueves 3 de noviembre, el Banco Central Europeo (BCE), bajó un cuarto los tipos de interés de la zona euro,
colocándose en un 1,25%, lo cual significa muchas cosas, pero la primera por la que todos nos alegramos, es que el EURIBOR también baja, y no lo hace poco, ya que se coloca hoy lunes en niveles de abril, con un 2,044%. Así dicho parece nada, pero pensemos que hace tan solo dos años (en 2009), estaba por encima del 5%. Hay voces en Europa que siguen pidiendo una segunda bajada antes de fin de año, a ver si nos lo traen para navidades.
Esta bajada no significa necesariamente que los préstamos serán más baratos, ni que baje la morosidad, tampoco que se vaya a reactivar la economía, ni que los grandes ahorradores saquen sus capitales a buscar rentabilidades por otros lados, todo aquello que el manual de cualquier economista apuntaría y es que la tendencia sigue siendo recesiva.
Pero “El dinero nunca duerme”, así se anunciaba la segunda entrega de la película de “Wall Street”, también soy de esa opinión, quien lo tiene o quien lo mueve, busca rentabilidad por todos los medios. Pero que cuando nada va, nada es rentable, ni siquiera nada es seguro (letras, bonos, deuda del estado), qué hacer, como ahorrar, es un buen momento de replantear nuestras inversiones, de desaprender (como dicen en los del freshbanking), si los intereses están bajos, la bolsa da miedo, de la renta fija no se fía nadie, qué nos queda? Les hago una adivinanza, que subió demasiado y ahora está por los suelos.